Descubrir y valorar
Transformaciones del paisaje urbano
Un recorrido visual centrado en el descubrimiento de nuestra historia construída y en la valoración de nuestro patrimonio urbano.
Lugar: XXI Encuentro y Feria Nacional de Colectividades, Parque
Nacional a la Bandera.
Fecha: del 4 al 13 de noviembre de 2005.
La ciudad de Rosario nació a través de un ordenamiento espacial espontáneo, estableciéndose principalmente alrededor de su capilla y su plaza. Por las condiciones geográficas que la vincularon con el río y su estratégica posición en el cruce de los caminos coloniales, el Pago de los Arroyos no tardó en transformarse en ciudad. Durante el comienzo del siglo XX Rosario experimentó un crecimiento y una transformación extraordinarias. El puerto, el comercio, su arquitectura, y la llegada masiva de inmigración extranjera, construyó un marco impensado para la joven ciudad.
Consideramos que es perentorio -en los tiempos actuales- reflexionar como ciudadanos acerca de la nueva y vertiginosa transformación que atraviesa la ciudad, para encontrar esa línea que nos permita construir ideas que refuercen el espíritu de Rosario, sin perder nuestra maravillosa y única historia urbana.
Museo de la Ciudad

Los orígenes
Entre fines del siglo XIX y principios del XX, Rosario experimentó a partir de su puerto, un crecimiento comercial, industrial y demográfico sin precedentes. Es en cierto sentido un momento fundante para la ciudad.
La presencia de profesionales idóneos posibilitó el diseño y construcción de numerosos edificios públicos y privados de gran calidad. Entre los actuales bulevares Oroño y Pellegrini, se levantaron obras que dejarán una fuerte impronta artística.
Plaza 25 de mayo, municipalidad y catedral, los viejos tribunales en la actual plaza San Martín, y el Normal Nº1.

Los conventillos, modestas construcciones ocupadas los
trabajadores portuarios.
Abajo el puerto en el Rosario finisecular.
Puerto y conventillo
La presencia del puerto define el rol de la ciudad dentro de la geografía mercantil del emergente Estado nacional. Este hecho económico fundamental, crea condiciones de trabajo y vivienda inéditas para el momento histórico. Además de las edificaciones industriales propias de ésta actividad económica, aparecen las primeras viviendas para alojar a los trabajadores y es el conventillo una de las principales construcciones populares de la época.
Iluminaciones
Postal de la Rosario iluminada.
La fotografía comienza su impronta histórica relatando la ciudad de manera extraordinaria. Alfeld, Ferrari, Culazzo, Staffieri y numerosos fotógrafos y pintores anónimos reflejaron en sus fotos y sus cuadros una Rosario de principios de siglo imaginándola encendida, iluminada como las grandes metrópolis del mundo moderno.
La ausencia
La segunda mitad del siglo XX encuentra a la ciudad en una profunda transformación. Siguiendo ciclos de reactivación económica con una fuerte presencia del mercado inmobiliario -como el experimentado en la actualidad la fisonomía urbana se fragmenta de manera irreversible. Estos cambios incluyen la desaparición de edificios de valor arquitectónico e histórico y el avance de las intervenciones que ocultan o modifican innumerables fachadas, muchas de ellas de estilo inconfundible.
Garibaldinos
"En ocasiones la erosión debida a los elementos (del tiempo) y a la brutalidad de los hombres, se unen para crear una apariencia sin igual que ya no pertenece a escuela alguna ni a ningún tiempo"
Margarite Yourcenar
Hacia 1899 Juan Razori traza los planos de un edificio para la Logia masónica Unión 17. En 1906 el ingeniero civil italiano Juan Bosco lleva a cabo el proyecto en la calle Comercio (hoy Laprida) al 1000 ubicando detrás de la verja, un monumento a Garibaldi.
En la década de 1970 el edifio es modificado y la obra escultórica trasladada al Parque Independencia. Poco tiempo después, en la misma década, un atentado con artefacto explosivo destroza el Garibaldino ubicado en la base, adquiriendo la obra su mutilada apariencia actual.
La importancia del descubrir y valorar
Descubrir nuestra historia construída y valorar nuestro patrimonio urbano, es una forma de entendimiento, de interpretación. El Museo de la Ciudad propone esta lectura como aporte para que los procedimientos de preservación, ante la pérdida de piezas históricas, no caigan en constantes e irremediables frustraciones. Inversión, crecimiento, progreso, no son palabras contrapuestas a protección o preservación.
Un marco legal apropiado junto con acciones de divulgación y protección de los inmuebles, de los conjuntos arquitectónicos, de áreas determinadas de la ciudad, es una tarea que debemos propiciar. Pero también, el desarrollo de nuevas zonas que sean atractivas para la inversión, generen riqueza y oportunidades, son estrategias fundantes de cara a nuestro futuro. Una ciudad con historia fortalece su espíritu en el presente, una sociedad con valores construye indefinidamente su identidad.
Investigación histórica:
Museo de la Ciudad.
Fuentes:
Archivo Fotográfico y Biblioteca y Archivo Documental Museo de la Ciudad.











