Proyecto de ampliación
Maqueta del proyecto.
El edificio que en la actualidad ocupa el Museo de la Ciudad fue proyectado por el Ingeniero Héctor Thedy en el año 1901 para albergar la Escuela de Jardinería y la vivienda de su director. Realizó también los planos del vivero, sobre el frente norte lindero al edificio principal; posteriormente el artesano Juan Colombo diseñó y ejecutó la ornamentación interior.
La Escuela de Jardinería se encargaba de la forestación del parque con la plantación de diferentes especies arbóreas, algunas de ellas provenientes del valle del Río Paraná (ceibo, sombra de toro, ombú), otras del norte del país (pindó, jacarandá, palo borracho, tipa, lapacho) y el resto de lugares más lejanos (plátanos, eucaliptos, nogales, cedros, robles, pinos, cipreses y muchos otros).
Maqueta del proyecto.
Delante de la Escuela de Jardinería se situaba el Jardín Botánico. Poseía un bello pórtico iluminado con farolas, que enmarcaba el ingreso al edificio atravesando la galería de palmeras. En este amplio espacio se situaron numerosas esculturas a lo largo de los años, muy diversas en cuanto a estilos y orígenes. Muchas de ellas, como Otoño y Primavera, ya no se encuentran en su lugar original debido a los intentos de robo y a los actos de vandalismo que han sufrido.
A comienzos de la década del ‘90 se anunció el traslado del Museo a este predio. La inauguración de la nueva sede se realizó el 14 de septiembre de 1993.
En años posteriores se incorporaron otros espacios: el actual Taller de Restauración, pequeña construcción localizada dentro del predio; el antiguo invernadero, adyacente a la sede y un galpón cedido temporariamente por la Municipalidad dentro de la ex Sociedad Rural destinado a albergar el depósito.
Sin embargo, ni las condiciones edilicias de todos estos ámbitos ni la superficie cubierta son suficientes para responder a las necesidades mínimas de un museo contemporáneo. Por este motivo la actual gestión impulsa fuertemente la ampliación. El estudio BFM-Architekten con sede en Berlín, Alemania, integrado por los arquitectos Piero Bruno, Donatella Fioretti y Pepe Gutierrez Márquez, éste último rosarino, ha donado el proyecto a través de la Asociación de Amigos, sometiéndolo a consideración de las autoridades municipales.
Básicamente, la intervención se desarrolla en el espacio semicircular posterior del predio. Con un profundo respeto por el edificio histórico y por el parque que lo rodea, el emplazamiento (construido bajo nivel de piso) se integra de manera tal que no perturba la lectura del edificio y su entorno.
Los nuevos espacios se caracterizan por poseer una estética austera y una sutil belleza; el lenguaje de ambos edificios se contrapone marcadamente. La ampliación consiste en un pabellón de exhibiciones temporarias y otros espacios de apoyatura tales como el laboratorio fotográfico, el taller de conservación, el depósito definitivo (fundamental para dejar atrás un período en que la precariedad derivó en la pérdida de parte de la colección), una sala para eventos, el área de servicios para el público y un vínculo con el invernadero existente que se transforma en la tienda y el bar. El edificio original pasa a albergar las oficinas administrativas, las áreas técnicas (museología, diseño y comunicación, servicio educativo) y el archivo documental y fotográfico de la ciudad.













